domingo, 26 de agosto de 2007

Una institución creada para servir



SANTO DOMINGO.- En ocasiones las personas sienten la necesidad de poner a disposición de los más necesitados un poco de su tiempo y recursos; sin embargo, no siempre saben hacia dónde dirigirse ni cómo canalizar este deseo. Para tales fines surgió Servir-D, una entidad sin fines de lucro vinculada a la Compañía de Jesús.
Esta institución fue fundada hace dos años por un grupo de laicos con el apoyo de los jesuitas con la finalidad de dar respuestas a las personas que tienen la inquietud de contribuir a la sociedad pero no saben cuáles son los pasos a seguir. Servir-D se dedica a formar voluntarios, ayudarles a descubrir qué tipo de labor social sería la ideal para él o ella y canalizar los contactos para que éste pueda integrarse al mismo.
“Servimos de puente entre personas que disponen de tiempo para realizar voluntariado e instituciones que necesitan de ellos”, explica Julia de Bucher, miembro del consejo directivo. Según explica, la entidad trabaja asociada con aproximadamente doce instituciones de labor social que auxilian niños, ancianos, discapacitados y necesitados en general. Fe y Alegría, la Escuela Radiofónica Radio Santa María, Niños del Camino y la Pastoral Materno Infantil, son sólo algunas.
¿Qué hacer para ejercer voluntariado? El primer paso para ofrecer su ayuda en Servir-D es contactarles. Una vez que las personas manifiestan su interés en ser voluntarios, asisten a una primera reunión en donde se explica la logística de la institución, y si se decide continuar la persona toma un curso de instrucción, pues según explican sus dirigentes, para hacer un buen voluntariado hay que formarse.
Cuando los voluntarios están capacitados escogen la institución en la que desean prestar sus servicios e inician el voluntariado durante el tiempo que deseen. Servir-D cuenta con personas que se comprometen a ayudar días específicos y también con “voluntarios puntuales”, aquellos cuya disponibilidad de tiempo únicamente les permite ofrecer su ayuda en actividades determinadas, por ejemplo un operativo médico o la fiesta de reyes de una guardería infantil.
A pesar de que Servir-D trabaja conjuntamente con los jesuitas, no es necesario profesar una doctrina específica para prestar su ayuda. Únicamente se debe tener el deseo y la disposición de ser útil para los más necesitados y la sociedad. De acuerdo con testimonios de Julia de Bucher y Ángela León, miembros del consejo directivo, el voluntariado cambia la vida de las personas. Muchas veces quienes acuden a la institución pensando que van a ayudar, en realidad terminan ayudándose a sí mismos.
“A través de las obras, el ciclo de formación y las actividades especiales, los voluntarios crecen personal y espiritualmente. Servir es una experiencia que humaniza profundamente al hombre, pues conociendo las necesidades de los demás uno se da cuenta de lo bendecido que ha sido”, manifiestan.